El gigante que ya no está dormido


En un rincón de las galerías Emancipación solías encontrar unas vitrinas con piezas de bici muy llamativas. Desde zapatillas amarillas hasta palancas de freno de fibra de carbono. Siempre te acercabas a preguntar pero no te daban demasiada información, “sólo vendemos a distribuidores”, “para compras al por menor vaya a la tienda principal”, y te mandaban a Luna Pizarro. Eso sí, veías el nombre de la empresa en los eventos de diversas disciplinas, desde Manchay hasta Puente Piedra, desde la Vuelta Internacional del Orgullo Wanka hasta Maras, desde el Reto de los Misioneros hasta BMX en distintos colegios, y veías a los Necrobikers con sus logos a cada lado del pecho. Disarva y Maxxis.

Necrobikers, 2008

Para los más entendidos esto no era novedad alguna, ya conocían a la empresa y a sus ciclistas abanderados, para el público nuevo todo era un misterio. Los ciclistas veían y consumían sus productos, cascos Prowell, aros y zapatillas Mavic, suspensiones SR Suntour, llantas Maxxis de todos los tipos y tamaños, mazas Novatec, asientos DDK, y desde hace algunos años, esos cuadros Atom que tanta curiosidad te daban.

En enero de este año se presentó mediante conferencia de prensa el Campeonato Clasificatorio de Cross Country Olímpico 2016, y uno de los patrocinadores iniciales del proyecto era Disarvajunto a Bicicentro, KHS, Trek y Hollywood Racks.

Disarva ha estado muy presente a nivel nacional, allá en donde otras compañías centralizadas en el sur de Lima nunca habían llegado. No es gratuito que Disarva Ayacucho, por ejemplo, sea cuna de los cuatro magníficos del ciclismo peruano (Royner Navarro, César Mucha, Jhon Cunto y Erik Mendoza). En la comunidad local, sin embargo, el inicio del Campeonato fue lo que puso a Disarva nuevamente en el radar.

Durante el 2016 vimos cómo cada vez más personas utilizaban bicicletas Atom y de manera muy exigente, desde los más básicos hasta los más “fichos”, lo que brindó seguridad a muchas otras personas que estaban indecisas por armarse una bici con esas piezas por diversos motivos, desde calidad hasta garantía y servicio post-venta. Esa desconfianza se ha invertido y hoy la gente reconoce y prefiere comprar un cuadro Atom con garantía en Disarva, ya sea en kit (con la mayoría de piezas que necesitas para salir montando de la tienda) o de manera individual (si es que ya tienes tus propias piezas)… a pasar horas en el centro comprando un cuadro genérico y buscando piezas.

Y es lo que me pasó a mi mismo, necesitaba un cuadro talla Small y me decidí por probar la marca Atom y el modelo Flash. No ha defraudado en absoluto, ya lanzaré un review muy pronto. 

Hace muy poco la empresa tuvo una especial participación en la realización del XXII Campeonato Panamericano de Downhill 2016, llevado a cabo en la ciudad de Cusco. No hay mayor evidencia de la creciente presencia y de la importancia que adquiere Disarva nivel nacional, en especial con un club y un equipo de competencia en distintas disciplinas de distintos lugares del país, Ayacucho, Cusco, Puno, y muchos más. Pueden ver las imágenes aquí.

Mientras tanto, he notado que han revitalizado su estrategia online a través de redes sociales y me comentan que su web está en proceso de actualización. Se respiran nuevos vientos en una empresa tan implicada en el desarrollo del ciclismo peruano. No sorprende, entonces, aquella frase que me dijo un amigo en Cusco: “ha despertado el gigante, ya no está dormido”,

Les dejo un vídeo.