La fragilidad de nuestras ruedas


DSC06588-7

La bicicleta es nuestro medio de transporte. Para muchos de nosotros es, también, un medio de turismo y aventura. Una herramienta mediante la cual podemos llegar más lejos y más hondo a tan sólo una fracción del precio. Un ejercicio, un deporte saludable y la puerta de entrada a una comunidad y estilo de vida fascinante.

Paracas29 (Medium)

Al igual que la bicicleta, la motocicleta es mi medio de transporte. Hay ocasiones en las que la bici no es suficiente. Ya sea una reunión formal de trabajo, un trayecto largo o incluso para compartir el trayecto con alguien más. Es más barata que un automóvil, no sufro el tráfico de la misma manera que un automóvil y su huella ambiental es mucho menor también. En mi caso, considero la prevención como un aspecto clave, por lo que uso accesorios certificados y con garantía, ya sea cascos, casacas, guantes y rodilleras.

Foto en moto - copia

 

Hace una semana sufrí un accidente en moto. No fue nada del otro mundo. Una camioneta sin luces de stop frenó pese a que quedaba tiempo en el semáforo. En ese preciso instante había hecho el cambio a una velocidad superior y dada la densidad del tráfico atrás nuestro, no había espacio para esquivar a la camioneta. Bajé la velocidad lo más que pude sin derrapar y sufrimos un choque frontal con poca velocidad. Cuando caímos ya no teníamos inercia así que no ocurrió nada grave. Cuando me levanté, sin embargo, noté dolor en el brazo derecho. Llegó la ambulancia y luego de ir a la clínica el doctor lo dijo todo: muñeca luxada y fractura del radio. Había que operar.

Luego de ser intervenido y de reaccionar de la anestesia general, cogí mi celular y expliqué lo sucedido a mi grupo de amigos. Luego de innumerables muestras de apoyo y palabras de aliento, noté algunos comentarios cuya intención era disuadirme de usar la motocicleta porque “las motos son peligrosas”. Es comprensible, creo yo.

Sin embargo, he tenido peores caídas en bicicleta y hasta he presenciado atropellos como peatón. Muchas de las personas que conozco también han sufrido caídas, raspones, moretones, fracturas y muchas otras han muerto a bordo de una bicicleta. No sólo en ciudad sino también en la montaña, en donde las locaciones remotas y las piedras, barrancos y otros riesgos son mucho peores a ser atropellado por un automóvil. Estoy seguro que a la mayoría de ustedes los ha adelantado un auto a más de 50km/h con tan sólo cm o mm de espacio entre el espejo del carro y el timón de la bicicleta.

Dieter Martin Sánchez Ugarte

En ninguna de esas ocasiones los he escuchado decir “deberías dejar la bicicleta, es peligrosa“. Y es que las personas son peligrosas. Ya sea por una negligencia tuya o del otro conductor, el responsable es UNA PERSONA. Y son las personas, incluso nuestros amigos y colegas, quienes no llegan a comprender lo frágiles que son nuestras vidas, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestras ambiciones y nuestras ruedas.

Mientras espero comprendan eso, seguiré con mi recuperación con muchas ansias de volver a coger mi bici y mi moto, con tanto o más cuidado que antes y sin remordimientos.

Humor negro relacionado al deporte de nuestras pasiones

Humor negro relacionado al deporte de nuestras pasiones

Aquí el vídeo de una de mis caídas.