Reparaciones de emergencia 2


Ya sea por olvido de la herramienta adecuada o por imposibilidad de encontrar un taller, ahí van unos cuantos truquitos que nos pueden sacar de un apuro.
Adaptación del Artículo Original de Luis Picazo, autor de nosinmibici.com

Arreglar pinchazos sin parches

Si por la razón que sea no tenemos parches ni cámara de repuesto, o tenemos un reventón y el agujero en la cámara es demasiado grande para un parche, que no cunda el pánico. Aquí propongo una reparación de emergencia que nos permitirá llegar al pueblo más cercano (ojo, no las he probado)

Consiste en montar el neumático rellenando el interior con hierba o paja bien apretada. Sí, leyeron bien, consiste en sustituir el aire por hierba.

En ambos casos, si la llanta afectada es la trasera, es fundamental poner la cámara sana de la rueda delantera en la trasera, y hacer este chistecito en la rueda delantera, que soporta mucho menos peso.

También he leído que con pegamento tipo superglue se puede reparar un pinchazo perfectamente, pero claro, si llevas pegamento superglue probablemente llevarás parches.

Ruedas anti-pinchazos

A falta de presupuesto para unos neumáticos anti-pinchazos de gama alta, podemos cortar con una vieja cámara todo a lo largo por el interior, extirparle la válvula y alojar la cámara que vamos a montar en el interior de esta especie de funda. Montaremos esta cámara doble con cuidado para que todo quede en su sitio. Tendremos un neumático algo más pesado pero también más resistente a pinchazos.

Desgarro en neumático

Un desgarro pequeño y limpio se puede coser, según tengo entendido (por cierto, yo siempre uso la seda dental para coser material, es muy resistente e imputrescible).

Si hay erosión y la cámara queda al exterior, lo que provocaría una especie de hernia, hay que tirar de chapuza. La más típica es desmontar el neumático e interponer entre el interior de este y la cámara a nivel del desgarro una tira de cartón de tetrapak o lo que sea. Lo que puede no ir bien es un trozo de cámara vieja, pues también podría herniarse.

En caso de desgarro extremo tenemos un último recurso: cortar una cámara de repuesto y vendar fuertemente y con amplio margen la zona afectada. El nudo de esta venda de goma debe quedar lógicamente hacia el interior de la llanta. Por supuesto, si llevamos frenos V tenemos que olvidarnos de ellos (de los de la rueda afectada solamente claro): dejamos las levas abiertas y bloqueadas lo más separadas posible de la llanta o las desmontamos.

Rotura de cadena

En viajes largos es una posibilidad que hay que prever. Para reparar la cadena necesitaremos un troncha-cadenas, pequeña herramienta que apenas pesa, y un par de eslabones de repuesto (que han de ser exactamente del mismo modelo que el de nuestra cadena, en especial si usas más de 7 velocidades).

Primero eliminaremos el o los eslabones afectados. Para ello se fija la cadena en un hueco que hay en el troncha a tal efecto, a la altura de los eslabones a separar. El puntero de la herramienta estará aflojado.

Siempre actuaremos sobre el eslabón exterior más próximo a la rotura (los eslabones normalmente se eliminan o sustituyen por pares eslabón exterior-eslabón interior).

En cualquier caso se trata de dejar la cadena con un extremo con eslabón exterior y otro con eslabón interior, para intercalar ahí nuestro par de repuesto. Empezamos a apretar el puntero-tornillo con cuidado de que coincida exactamente con el pasador que pretendemos sacar. Cuando empiece a empujar el pasador notaremos la presión e iremos atornillando suavemente.

Lo fundamental es que el pasador no salga del todo y quede metido en la placa exterior del lado hacia donde es expulsado. Si se nos sale será imposible volverlo a meter y habremos perdido un par de eslabones más. Remplazamos el par de eslabones dañados por el de repuesto usando de nuevo el troncha-cadenas, esta vez para unir el eslabón interior de este par con el eslabón exterior que hemos dejado libre en la cadena. Se hacen coincidir ambos eslabones en su posición lógica y se empuja el pasador con el puntero del troncha poco a poco hasta que una los eslabones. Con nuestro par de repuesto unido a la cadena repetimos la operación en su otro extremo para cerrarla.

Si no tenemos eslabones de repuesto no pasa nada. Eliminamos y empalmamos la cadena perdiendo un par de eslabones. Esto significa que no podremos usar relaciones plato-piñón que tensen mucho la cadena. Por cierto, esta es la razón por la que debemos montar la cadena con un par de eslabones de más antes que demasiado justa cuando la cambiemos.

También existen eslabones de cierre rápido manual. Para usarlos sólo tenemos que dejar los dos extremos de la cadena con eslabón interior y empalmarla con uno de estos eslabones, que son exteriores. La verdad es que son bien prácticos. Yo uso una de estas cadenas de la marca TAYA.

En todos los casos, hay que tener mucho cuidado de no olvidar pasar la cadena antes de cerrarla por el interior del triángulo trasero del cuadro y las roldanas del desviador si en algún momento la hemos sacado, un error tonto que puede ocurrir fácilmente. Además, una vez cerrada, hará faltar hacer algunos movimientos suaves de torsión en la parte reparada, hasta que los pasadores se ajusten bien, pues de lo contrario habrá un punto de rigidez a ese nivel que saltará en los piñones.

Rotura de desviador o descarrilador

En caso de rotura del  descarrilador tendremos que desmontarlo e ir a piñón fijo. Dependiendo del terreno elegiremos la combinación plato/piñón más polivalente, teniendo en cuenta que es mejor dar pedales de más e ir despacio, que fijar un gran desarrollo y tener que dar pedales de pie a menudo, lo que no es nada recomendable con alforjas o algo de peso. En un terreno normalito, sin grandes desniveles, pienso que el plato mediano (normalmente un 32 ó 34) con un piñón intermedio (18 ó 20 depende del cassette) es un buen compromiso.

El caso es que hay que elegir una combinación, porque una vez tomada la decisión tendremos probablemente que acortar la cadena en consecuencia, ya que no disponemos del tensor de cadena del descarrilador, como podrán ver en la imagen. Si el descarrilador no funciona pero no impide la transmisión (por ejemplo si se rompe el muelle interno del cuerpo o el cable y no tenemos de repuesto), podemos intentar buscar un sistema para dejarlo bloqueado en el piñón elegido y no necesitaríamos acortar la cadena, y hasta podríamos jugar con el cambio de los tres platos.

Acortando la cadena

Si se rompe el desviador delantero es menos grave. Lo desmontamos y dejamos la cadena en el plato intermedio. No tendremos que acortarla pues seguimos teniendo el desviador trasero que actúa de tensor y además podemos usar todos los piñones excepto los de los extremos, aunque crucemos un poquito la cadena.

Rotura de radios

Se da el caso que no llevamos radios de repuesto y se nos rompe uno. Sacamos el extremo que queda roscado a la llanta desenrroscándolo y el otro, si no lo podemos sacar (por ejemplo los de la rueda trasera del lado del cassette), lo “enrrollamos” a su radio vecino o lo cogemos a este con cinta aislante o esparadrapo.

Artículo Original: nosinmibici.com de Luis Picazo

Comentarios

  1. parkster80 dice:

    Yo hice lo de la cadena a un compañero que rompio la patilla del descarrilador. Hay que dejar una marcha que quede recta, pues si sube el piñon se traba la cadena y entonces hay que sacarla soltando la rueda. Uno puede tener hasta tres marchas, una con cada plato, aunque solo lo probamos con el mediano y el pequeño.

  2. PEDRO TABOADA dice:

    MUY INTERESANTE TU INFORMACION , SE QUE AYUDARA A MAS DE UNO
    continuo saliendo en las noches – martes y jueves –