Empecemos a usar Casco (I)

Empecemos con nuestra postura principal: Sí, estamos de acuerdo con que deberías usar casco cuando andes en bicicleta. Siempre y cuando sea de tu talla y lo tengas bien ajustado, es mejor tenerlo y no necesitarlo… a necesitar uno y no tenerlo. Tu cabeza corre riesgo incluso en accidentes tan sencillos como perder el equilibrio esperando que cambie la luz del semáforo. NO estamos de acuerdo con el carácter obligatorio del mismo que pretende el Ministerio de Transporte.

No todos los cascos son iguales. La mayoría está hecha de EPS (Poliestireno Expandido), también llamado Tecnopor, mientras que algunos otros están fabricados con EPU (Poliuretano Expandido). Las diferencias pueden ser resumidas de manera simple: el EPS tiene baja densidad, es relativamente suave. Por el contrario, el EPU es mucho más denso y por lo tanto duro y resistente. OJO, esto no es algo que puedas percibir al ojo o mediante el tacto. Ambos tienen ventajas y desventajas, el EPS se considera eficiente para un sólo impacto mientras que el EPU es considerado “multi impacto” justamente por su densidad.

No confundir el material de la espuma interna con la forma o diseño de la carcasa externa.

La mayoría de marcas (Bern, Bontrager, Bell, Giro, Kask, Kali, Specialized, etc) utilizan EPS, mientras que Prowell y POC son muy conocidos por utilizar EPU.

Para explicar cómo funciona un casco pasamos a definir el concepto de fuerza G, una medida de fuerza relacionada a la aceleración. Mientras más rápido vayas, mayor fuerza G. Imagína que llevas una jarra de vidrio sobre tu mano y de pronto se te cae al suelo. Imagina que ahora en lugar de que se te caiga la avientes con mucha fuerza y velocidad. Es lo que sucede cuando montamos bicicleta. Conforme adquirimos mayor experiencia y seguridad es normal para nosotros querer ir mas rápido, más alto, más fuerte.

no utilizo el casco porque yo sólo voy despacio por la vereda“.

Puede que tus riesgos sean menores pero es mejor tener el casco puesto y no caerse… a sufrir un resbalón o una caída y sufrir grandes consecuencias por no tener el casco puesto.

La labor del casco no es únicamente protegerte del impacto, también es su función el reducir la fuerza G, disiparla y alejarla de tu cabeza. ¿Cómo se logra esto? Utilizando un material que resista el impacto inicial, se hunda y se quiebre, de tal manera que desacelere tu movimiento y disipe la fuerza restante lejos de tu cabeza. Aquí es donde nos topamos con un gran problema. 

Muchos ciclistas que conozco gustan de cascos “duros” porque se han caído varias veces y el casco sigue intacto. Es más, la mayoría de certificaciones y pruebas que determinan qué cascos son aptos para la venta al público se basan justamente en esta cualidad, la dureza o resistencia ante grandes impactos. Y es aquí en donde retomamos el concepto de fuerza G.

Muchos cascos están diseñados para soportar una gran cantidad de fuerza G antes de romperse. Los estándares actuales exigen un valores muy superiores para poder certificar un casco como “bueno”. Peor aún, se utilizan pruebas completamente alejadas de la realidad. La mayoría de cascos certificados suele mostrar un pico promedio de 180G. Nuestro cerebro sufre contusiones y lesiones a tan sólo 80 o 90G.

El casco debe ser lo suficientemente suave como para deformarse y luego romperse si el impacto es muy fuerte.

Peor aún, la mayoría de impactos o caídas suelen ocurrir a baja intensidad, por lo que no sirve de nada tener un casco extremadamente duro y resistente que transmita esos pequeños impactos directamente a nuestra cabeza, en especial si tomamos en cuenta la fragilidad del cuello y la columna vertebral. Muy pocas marcas importantes han tomado en cuenta este vital detalle.

Usar un casco más caro no siempre significa mejor o mayor protección, sin embargo vale más un casco económico que andar con la cabeza expuesta. Las aplicación de multas a los ciclistas a nivel nacional han sido pospuestas hasta Setiembre. Aprovechemos este tiempo para acostumbrarnos a usar casco y a evitar riesgos innecesarios incluso en las situaciones más cotidianas. Muy pronto haremos un listado con los cascos recomendados por #elperuenbici.

Mientras tanto, echemos un vistazo a la caída de Nicholi Rogatkin en el Red Bull Rampage 2015, uno de los peores accidentes en la historia del evento, con un gran desenlace. Rogatkin logró levantarse y terminar el circuito incluso con un salto de 360° a través del cañón, una decisión muy discutida en diversos medios especializados.